jueves, 20 de mayo de 2021

Disciplina Divina: Amor de Dios

 


Nuestra época se caracteriza, entre muchas otras cosas, por un rechazo a ciertas clases de disciplina hacia nuestros hijos, sobre todo si estas conllevan aflicción, dolor o la experiencia de fuertes correcciones. Por ejemplo, la disciplina que conlleva corrección física a los hijos es vista de manera negativa, a tal punto, que se considera por los conocedores del tema que esta puede dañarles emocionalmente. Claro, aquí no estamos hablando del maltrato de padres abusadores con sus hijos, pero la realidad es que cada vez es más delgada la línea que separa la correcta disciplina del abuso físico y psicológico. Por supuesto, no vamos a desviarnos del tema hacia el cómo ejercer una correcta corrección de los hijos; esta introducción tiene como propósito mostrar, que si tenemos una incorrecta percepción de la disciplina y el lugar que esta ocupa en nosotros los seres humanos, entonces tendremos también una percepción y un entendimiento incorrecto de lo que es la disciplina divina.

jueves, 26 de noviembre de 2020

Influencia de la Reforma Protestante en la Medicina.

Religion y Medicina

Es muy conocido el adagio popular que reza: “…los médicos también se enferman”, y esta es una frase que ciertamente expresa una realidad de todo ser humano: somos vulnerables frente a los diversos factores ambientales, microbiológicos, y hasta mentales que afectan la salud de todos sin excepción. Esto realza el valor de la medicina en la humanidad, puesto que, con los grandes avances en la medicina occidental, se ha podido combatir muchas de las diferentes enfermedades que durante siglos afectaron a todos; por esta razón, podemos decir que tenemos grandes avances en el área de la salud como el desarrollo de diversas vacunas, protocolos en salubridad, procedimientos e implementos quirúrgicos, máquinas que facilitan los diagnósticos, etc.

jueves, 1 de octubre de 2020

Teología Paulina del Perdón.

 


El perdón es uno de los temas menos populares entre los cristianos, sobre todo, aquel que trata sobre el perdón entre hermanos en la fé, y esto es porque vemos una lucha constante en nuestras vidas al saber las demandas que hacen las Escrituras respecto a este tema, y cuando intentamos abordar la cuestión del perdon, nuestro orgullo y ego inmediatamente salen a flote para hacernos sentir, si hemos sido los ofendidos, que es la otra persona la que debe acercarse a nosotros a pedirnos perdón; pero si somos los ofensores, vuelven a brotar de nosotros los peligrosos "hermanos gemelos" orgullo y ego para decirnos que lo hicimos sin querer y que el hermano ofendido debería entender eso y perdonarnos con facilidad.

viernes, 10 de julio de 2020

La Justificación: Catolicismo Vs protestantismo


Una de las características más sobresalientes de las iglesias cristianas contemporáneas es que estas sustentan su profesión de fe en un conjunto de prácticas y resultados, en vez de basar esta en el contenido Escritural. Muestra de esta condición espiritual se manifiesta en el hecho de que no tienen, ni tampoco les interesa, tener un conocimiento más profundo de las Escrituras debido a que consideran que estos temas son para “personas especiales” que tienen ese “don de maestros o de pastores”. Esta clase de pensamiento no puede estar más lejos de la realidad, pues claramente, un conocimiento más profundo de la doctrina bíblica nos llevara a convicciones más fuertes y robustas que a la larga se deberá ver reflejada en una vida de santidad, por lo que crecer en este conocimiento debería ser un propósito para todo creyente, ya sea recién nacido de nuevo, o si lleva muchos años en el evangelio.

viernes, 28 de febrero de 2020

Pedro: Un Cristiano como yo. (Segunda Parte)


 


En la publicación pasada ahondamos un poco en la vida del apóstol Pedro (si aún no lo has leído, puedes hacerlo aquí); vimos su origen, el llamamiento que le hizo el Señor Jesucristo, su lugar dentro del grupo de los apóstoles, dos declaraciones hechas por el apóstol y su negación del Señor Jesucristo. Hoy veremos a Pedro después de la muerte del Señor y después de la venida del Espíritu Santo. Quiera Dios y podamos vernos edificados con la transformación que solamente puede dar Dios a través del poder de Su Santo Espíritu.